Funcionamiento de una piscina biológica


Una piscina convencional emplea cloro para matar las bacterias, mientras que una piscina biológica emplea plantas y filtros para hacer el trabajo. ¡ Imagínese tener una piscina que se limpia con plantas !

A primera vista, las piscinas naturales se asemejan a un estanque natural, pero constan realmente de dos zonas; un sector profundo y central de natación, y de los accesos menos profundos con plantas que especialmente se eligen para purificar el agua.

La piscina ecológica utiliza las propiedades naturales de purificación de las plantas, con un skimmer para extraer las ruinas exteriores como hojas, y una pequeña bomba para mantener el agua en circulación mediante el sector de plantación.

Las algas compiten con plantas para los alimentos y la luz, pero las flores de algas disminuyen a menudo en cuanto los lirios de agua y otras plantas surgirán para sombrear el agua. Se puede desalientar la presencia de algas añadiendo más plantas. Además la vigilancia y la eliminación del fósforo puede mantener un pH inferior (5.5 - 6.5) que puede impedir las algas crecer.

Para transformar la piscina biológica en un ecosistema estable, se establece una bastante grande zona de plantas, también llamada zona regenerador, junto al sector de natación. Habitualmente el equilibrio entre los dos se alcanza cuando la superficie total de la piscina natural se distribuye en mitad para el sector de natación y la otra mitad para la zona de regeneración. El agua circula lentamente y de manera continua por las diferencias de temperatura en las zonas poco profundas y más profundas, y también por una pequeña bomba.

Cuando el agua deja el sector de natación, cruza un skimmer dónde se retiran cualquieres ruinas exteriores como hojas. En la zona de las plantas, el agua aún es limpiada por procesos naturales pasando en y alrededor de las raíces. La transformación tiene lugar a un nivel microbacteriano, mientras que las hojas de distintas plantas consumen distintos tipos de alimentos, lo que es importante para limitar el crecimiento de las algas.

La circulación del agua impide a las larvas de mosquito, y los depredadores viven el sector de plantación. Mientras que el agua puede calentarse, y la mayoría de las plantas acuáticas pueden adaptarse a temperaturas más calientes, la capacidad del agua de tener oxígeno se reduce, lo que es nocivo al ciclo de vida en la piscina natural. La zona regeneradora simula las ciénagas naturales donde procesos contribuyen sensiblemente a mejorar la calidad del agua. Muchas transformaciones químicas tienen lugar también en el sector de la zona de regeneración y las garantizan que el agua que deja esta zona está mucho más propio que cuando ha entrado.